San Juan incorporará dos nuevas comunidades melíferas con el objetivo de fortalecer la producción de miel y, al mismo tiempo, promover el cuidado del bosque nativo. La iniciativa alcanzará a familias y productores de La Ciénaga, en Jáchal, y de Malimán, en el departamento Iglesia.
El trabajo combina capacitación, acompañamiento técnico y aprovechamiento responsable de la flora autóctona. Las abejas cumplen una función central en la polinización, por lo que la apicultura puede transformarse en una alternativa productiva compatible con la conservación ambiental. El programa prevé iniciar durante agosto las instancias formativas para organizar los apiarios y mejorar el manejo sanitario de las colmenas.
Además de producir miel, las comunidades podrán avanzar en otros derivados, mejorar su presentación comercial y generar ingresos en localidades rurales. La propuesta apunta a que el desarrollo económico no dependa de desmontes ni de actividades que degraden el entorno.
La experiencia será especialmente importante para Jáchal e Iglesia, dos departamentos con ambientes frágiles y grandes distancias entre poblaciones. Si el proceso logra consolidarse, la actividad podría sumar valor local, abrir oportunidades para pequeños productores y reforzar la protección de especies vegetales nativas. El desafío será sostener la asistencia técnica y construir canales de comercialización estables.


