La Universidad Nacional de San Juan pondrá en funcionamiento un laboratorio de Biología Molecular orientado a estudiar rastros de ADN suspendidos en el aire. La línea de trabajo tendrá aplicaciones potenciales en investigaciones forenses.
El equipamiento fue aportado mediante un proyecto de la Unión Europea. El equipo buscará analizar material humano, microorganismos y otras especies para construir una huella biológica de los ambientes.
Los primeros experimentos están previstos para comienzos de 2027. La investigación se encuentra en una etapa inicial y sus aplicaciones deberán validarse antes de utilizarse en casos reales.



