Construir Los Azules costaría unos US$3.200 millones, y la cuenta supera los US$3.500 millones si se suma la línea eléctrica que necesita la mina. Así lo dijo Michael Meding, director general de McEwen Copper, que explicó cómo la empresa busca reunir ese dinero: el paquete de deuda y capital todavía está en armado.

Meding, también gerente general de Los Azules, habló en el tercer panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería, dedicado al cobre en San Juan. Allí explicó que el número creció desde la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
“Obtuvimos el RIGI con una inversión estimada de 2.700 millones de dólares y en la factibilidad se revisó hacia arriba con mayor producción hasta 3.200 millones de dólares. Pero si se incluye la línea eléctrica serían otros 350 millones, es decir más de 3.500 millones de dólares en total”, dijo, según Ámbito.
El estudio de factibilidad que publicó la empresa fijó un costo de capital inicial de US$3.167,9 millones, que incluye mina, planta de procesamiento, caminos, infraestructura de apoyo, servicios de construcción, ingeniería y contingencias, de acuerdo con Tiempo de San Juan.
De dónde saldría la plata
McEwen Copper ya consiguió un primer financiamiento: en agosto cerró un préstamo de US$240 millones a cuatro años para seguir con la ingeniería y los trabajos tempranos. Según Tiempo de San Juan, entre los participantes estuvieron Sprott Natural Resource Investment Partners, con US$112 millones, y Rob McEwen, fundador de McEwen Mining, con US$85 millones.
Para construir la mina, la empresa trabaja en un esquema de entre US$4.000 y US$4.500 millones, que suma a los US$3.200 millones el capital de trabajo, márgenes e intereses. Meding lo dividió en dos partes:
- Deuda: un paquete de unos US$2.400 millones aportado por un grupo de entre cinco y ocho bancos. Para estructurarlo, la compañía contrató a Société Générale como asesor financiero.
- Capital propio: otros US$1.600 millones, que la empresa busca entre sus socios actuales y posibles nuevos socios, con quienes ya mantiene conversaciones.
El financiamiento completo todavía no está cerrado. En su sitio, McEwen indica que, sujeto a conseguirlo y a las aprobaciones habituales, espera tomar la decisión final de inversión a mediados de 2027 y apunta a la producción comercial en 2030.
Qué se espera en empleo
En el panel, Meding no dio una cifra nueva de puestos para la etapa de obra. Sí dijo que la construcción duraría unos 33 meses y que hacen falta caminos para que suban 100 camiones por día durante ese período.
Sobre el perfil de los trabajadores, adelantó que la mina usará más tecnología: “Vamos a necesitar menos gente que una mina tradicional, pero con un perfil distinto y una productividad más alta”. También destacó a los proveedores locales: dijo que las empresas sanjuaninas que trabajaron en la perforación alcanzaron “en apenas seis meses” niveles de calidad y costos similares a los internacionales.
Como referencia, cuando el proyecto fue aprobado en el RIGI, en septiembre de 2025, Reuters informó que generaría más de 3.500 empleos directos e indirectos. Hoy, en la etapa previa a la construcción, la empresa informó un pico de 512 trabajadores en abril, entre personal propio y contratistas, con 87% de residentes de San Juan, según publicó Diario de Cuyo.
Cómo sería la mina
Los Azules está en Calingasta, a unos 80 kilómetros al oeste-noroeste de la villa de Calingasta y a cerca de 3.500 metros sobre el nivel del mar. El proyecto prevé una explotación a cielo abierto y un proceso de lixiviación para producir cátodos de cobre en el lugar.
Meding estimó una vida inicial de unos 22 años, con una producción promedio de 148.000 toneladas de cobre por año y alrededor de 205.000 toneladas anuales en los primeros cinco. La factibilidad usó un precio de US$4,35 por libra; según el ejecutivo, hoy el cobre ronda los US$6,60.
Con información de Tiempo de San Juan, Ámbito, Diario de Cuyo, Reuters y McEwen Copper.


