Tras una conmovedora carta, en Sarmiento combatirán la contaminación acústica para cuidar a las personas con autismo

Por Karen Cortez

La nueva ordenanza busca reducir la contaminación acústica provocada por vehículos con escapes modificados. La problemática había sido planteada meses atrás durante una jornada de concientización sobre el autismo, donde una madre puso en palabras el impacto que los ruidos excesivos pueden tener en algunas personas.

Hace algunos meses, durante una actividad realizada en Sarmiento en el marco de una jornada de concientización sobre el autismo, una mamá tomó la palabra y leyó una carta que conmovió a quienes estaban presentes.

Sus palabras no quedaron solamente en aquel encuentro. La carta abrió interrogantes, generó reflexión y permitió poner sobre la mesa situaciones cotidianas que para buena parte de la sociedad pueden pasar inadvertidas, pero que para algunas personas con autismo y sus familias pueden convertirse en verdaderos obstáculos.

Entre los temas planteados apareció uno particularmente complejo: los ruidos excesivos provocados por vehículos con escapes modificados, especialmente motocicletas que circulan por las calles generando fuertes explosiones o niveles de sonido considerablemente superiores a los habituales.

La problemática adquiere una dimensión diferente cuando se considera la hipersensibilidad auditiva que pueden experimentar algunas personas dentro del espectro autista, para quienes determinados sonidos repentinos o de gran intensidad pueden generar angustia, desregulación o importantes dificultades.

Aquella jornada también dejó planteada la necesidad de avanzar con medidas concretas desde las instituciones. Meses después, parte de esa discusión encontró una respuesta en el ámbito legislativo municipal.

Una ordenanza contra la contaminación acústica

El Concejo Deliberante de Sarmiento aprobó la Ordenanza N° 2348/26, que establece nuevas medidas para combatir la contaminación acústica provocada por vehículos cuyos sistemas de escape hayan sido modificados con el objetivo de incrementar el ruido.

La normativa prohíbe la circulación de automóviles, motocicletas, cuatriciclos y trikes con escapes libres, desmontados, alterados o modificados cuando generen niveles de sonoridad por fuera de las condiciones permitidas.

Uno de los puntos más contundentes de la ordenanza establece qué ocurrirá con los elementos secuestrados durante los operativos: los escapes que se encuentren en infracción serán destruidos y no serán restituidos a sus propietarios.

La medida busca que la sanción no termine únicamente con el pago de una multa y evitar que, una vez recuperado el vehículo, el mismo sistema de escape vuelva a ser instalado.

Cómo serán los controles en las calles

La aplicación de la ordenanza tendrá una particularidad. El municipio de Sarmiento no cuenta actualmente con un cuerpo propio de inspectores de tránsito ni con un Tribunal de Faltas, por lo que será necesario articular los procedimientos con la Policía de San Juan y el Juzgado de Paz de Sarmiento.

La Policía estará encargada de realizar los controles en la vía pública, confeccionar las actas de infracción y, cuando corresponda, retener el vehículo y trasladarlo hasta el depósito oficial.

A partir de allí, el rodado quedará a disposición de la autoridad judicial correspondiente.

Para recuperar el vehículo habrá que colocar un escape homologado

La ordenanza establece además que pagar la multa no será suficiente para recuperar un automóvil o una motocicleta retenida.

El propietario deberá acreditar ante la autoridad competente que reemplazó el sistema irregular por un escape original u homologado, además de hacerse cargo de los gastos derivados del traslado, depósito y permanencia del vehículo.

Mientras el rodado conserve el escape que originó la infracción, no podrá ser restituido a su propietario.

De esta manera, la normativa incorpora una instancia de adecuación obligatoria que apunta directamente sobre el origen del problema y no solamente sobre la conducta infractora.

Multas progresivas y retención por reincidencia

Las sanciones económicas fueron establecidas mediante un sistema progresivo calculado en unidades JUS, por lo que aumentarán en caso de reincidencia.

Para una primera infracción, la multa será de entre 10 y 25 JUS, junto con el secuestro y posterior destrucción del escape irregular.

En una segunda infracción, la sanción económica ascenderá a entre 25 y 50 JUS y se incorporará además una retención mínima del vehículo durante cinco días.

Para posteriores reincidencias, las multas podrán ubicarse entre 50 y 100 JUS, mientras que el vehículo permanecerá retenido durante diez días hábiles, además de quedar sujeto a la obligación de adecuar su sistema de escape antes de poder volver a circular.

Del reclamo social a una medida concreta

La aprobación de la normativa traslada al terreno institucional una problemática que desde hace tiempo forma parte de los reclamos cotidianos en Sarmiento.

Los escapes libres generan molestias durante diferentes horarios y afectan la convivencia urbana, pero el debate planteado durante la jornada sobre autismo permitió incorporar además otra mirada: comprender que aquello que para algunos puede ser simplemente un ruido molesto, para otras personas puede representar una experiencia verdaderamente difícil de atravesar.

La nueva ordenanza buscará ahora transformar esa preocupación en controles concretos. Su efectividad dependerá de la articulación entre el municipio, la Policía y la Justicia, pero también de que las sanciones puedan aplicarse de manera sostenida en las calles del departamento.

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Alejandro Chavez

Autor

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